Será la base para futuros vehículos con este sistema
Un llamativo Volkswagen ID. Buzz vestido con un suave camuflaje en blanco y negro y una aparatosa estructura montada en el techo se acaba de mostrar en el Salón de Automóvil de Múnich.
Se trata de uno de los 5 prototipos en pruebas de conducción autónoma del ID. BUZZ AD, la furgoneta eléctrica de Volkswagen cuyas futuras versiones de producción operarán en Hamburgo a partir de 2025 como MOIA, la compañía de servicios de movilidad compartida y gestión de flotas del Grupo Volkswagen. La tecnología de conducción autónoma corre a cargo del especialista Argo AI, empresa global participada por Volkswagen que desarrolla el sistema de autoconducción (SDS) que incluye los mapas, el hardware, el software y la infraestructura de soporte en la nube que impulsa el ID. BUZZ AD.
El sistema de autoconducción Argo está conformado por un conjunto de sensores, software y plataformas informáticas que permiten conocer el perímetro del vehículo en 360 grados, predecir las acciones de peatones, ciclistas y vehículos, y dirigir el motor, los frenos y los sistemas de dirección para que el vehículo se mueva con seguridad y naturalidad, como un conductor experimentado. Para ello el sistema está dotado de 14 cámaras, 11 radares y 6 sensores lídar (haces de rayos láser infrarrojos) para lograr una conducción autónoma segura.
El sensor Argo Lidar se ubica en el techo de los prototipos ID. BUZZ, y puede detectar objetos a una distancia demás de 400 m. Su tecnología Geiger-mode detecta incluso las partículas de luz más pequeñas (un solo fotón), de modo que incluso los objetos con baja reflectividad, como los vehículos pintados de negro, pueden ser detectados y, por tanto, es posible realizar representaciones muy precisas del entorno.
Las pruebas del ID. BUZZ AD se realizan en el centro de desarrollo de Argo AI en Neufahrn, cerca de Múnich, partiendo de una experiencia conjunta junto con Volkswagen de 5 años. Argo también dispone de una pista cerrada de 9 hectáreas cerca del aeropuerto para probar diversas situaciones de tráfico propias de las condiciones de conducción europeas, además de su pista de pruebas en Estados Unidos.
Con sus planes para el desarrollo de servicios de conducción autónoma, Volkswagen Vehículos Comerciales muestra en el entorno del Salón de Múnich cómo el tráfico en el centro de la ciudad puede aliviarse con el «ride pooling» (viaje compartido) a través de un acuerdo en el que un pasajero viaja en un vehículo privado conducido por un conductor por una tarifa, siendo más seguro gracias al empleo de la conducción autónoma.
El objetivo final de este desarrollo es el de aliviar la congestión del tráfico y aumentar la seguridad vial en las ciudades, algo que ya están pidiendo las urbes más desarrolladas de todo el mundo que quieren que su tráfico sea más eficiente y respetuoso con el medio ambiente, y en particular el aire que respiran sus ciudadanos.