Tesla: incendios inoportunos

11 diciembre, 2013
GONZALO NAVARRO
Tesla-S

El coche eléctrico de moda en EE.UU., el Tesla S, que ha puesto en el mapa a la marca dirigida por Elon Musk, ha recibido su primer revés comercial: justo cuando Tesla cerraba un año récord en el que ha crecido un 478% sobre 2012, tres inoportunos accidentes seguidos de incendio (dos en EE.UU., en Seattle y Washington, y un tercero en México) han puesto en tela de juicio la seguridad de sus baterías de ion-litio. El S se caracteriza por tener la mayor autonomía actual en coches eléctricos (más de 300 km) mediante un considerable grupo de baterías, suministradas por Panasonic, y los incendios han coincidido con choques o roces del vehículo con placas ú objetos metálicos. De momento, la NHTSA (agencia de seguridad vial norteamericana) va a revisar la seguridad del Tesla S en caso de choque, y la propia marca estudiará de nuevo la protección de su ubicación, máxime cuando prepara un nuevo grupo de baterías de mayor capacidad, de ion/litio y de metal/oxígeno. Tesla (que produjo 5.500 coches en septiembre y prevé el medio millón para 2013) puede recibir un fuerte revés con estas dudas, máxime cuando prepara lanzar un monovolumen (Tesla X) para 2014, año en el que además tiene previsto su desembarco europeo, España incluida. De momento sus acciones han perdido un 30% en su cotización, algo muy importante para una marca a la que se acusa (por su rápido crecimiento) de haber alimentado una burbuja bursátil.
El Tesla S, un coche nada barato (su precio en EE.UU. ronda los 60.000 euros) puede también cuestionar la seguridad de la tecnología de las baterías de ion-litio, como ya hace Lexus, que ha renunciado a la misma (en favor de las más anticuadas de níquel/hidruro) por razones de seguridad. Tesla ha anunciado que no va a efectuar ninguna llamada a revisión por estos incendios, pero lo que parece claro es que cerrará 2013 sin haber logrado obtener todavía beneficios (se calculan unos 40 millones negativos de euros, en todo caso tres veces menos que en 2012) por culpa de los mismos.