Puesta al día e hibridación
Las gamas Range Rover y Range Rover Sport se actualizan este 2018, y lo hacen añadiendo también una moderna y eficiente versión híbrida enchufable denominada P400e. Ya están a la venta desde 71.100 euros (89.200 para el P400e).
Tras su presentación oficial en diciembre en el Salón de Los Ángeles, el nuevo Range Rover/Range Rover Sport P400e es el primer híbrido enchufable de Land Rover, presentado ya bajo el “restyling” general del modelo actual que data de 2013, ahora con novedades tales como los faros de diodos “Pixel-láser”, con asistente de luz de carretera selectivo, o los parasoles por control gestual.
En el exterior encontramos un nuevo diseño de faros (más estrechos), un alerón trasero distinto y dos paquetes de equipamiento que cambian su aspecto. La parrilla es más estilizada, cambian también los paragolpes, y hay nuevos faros antiniebla de diodos, también más finos, junto a un nuevo diseño de llantas.
En cuanto a la novedad del Range Rover Sport PHEV (“plug-in hybrid electric vehicle”), su motorización corre a cargo de un motor de gasolina de dos litros de cubicaje y 4 cilindros con 300 CV (ya conocido en la gama, el 2.0 biturbo con inyección directa) y otro eléctrico de 116 CV, unido a la caja de cambio, con una potencia total conjunta de 404 CV y 65,3 mkg de par máximo.
Con tracción a las cuatro ruedas y cambio automático (ZF) de 8 relaciones, anuncia una autonomía en modo sólo eléctrico de 51 km, en línea con lo que ofrecen otros híbridos enchufables, aunque dado su peso y tamaño resulta más que aceptable, al igual que su velocidad máxima en modo sólo eléctrico no está nada mal (137 km/h). Tampoco las prestaciones son excepcionales para un SUV 4×4 de más de 400 CV (220 km/h de velocidad punta y 6,7 segundos de 0 a 100 km/h), pero a cambio ha homologado un consumo de apenas 2,8 lts/100 km (64 grs/km de CO2).
Tiene dos modos de uso, uno el exclusivo eléctrico (EV), con sus limitaciones, y el otro el mixto, que Land Rover denomina “Parallel Hybrid” en el que la centralita gestiona automáticamente la intervención de ambos motores, aunque el conductor puede elegir entre la carga de la batería o el ahorro del combustible mediante dos funciones: “Save”, que mantiene el nivel de carga de la batería por encima de un grado previamente determinado, manteniéndola cargada para un uso posterior sólo eléctrico (en uso urbano, por ejemplo) y la “Predictive Energy Optimisation”, que se activa al introducir un destino en el navegador del vehículo y que utiliza los datos de desnivel, relieve, tipo de vía, etc, para combinar del modo más eficiente el uso del motor eléctrico y el de gasolina.
En cuanto a la tracción 4×4, se ha reajustado el control electrónico del sistema Terrain Response 2 para adaptarlo al funcionamiento del motor eléctrico, y así mejorar su uso “off road” (a baja velocidad sobre terreno abrupto la tracción eléctrica es más controlable). Además, la suspensión cuenta con un programa nuevo (Confort), para mejorar el filtrado de las irregularidades del terreno, junto a la mayor altura libre.
La capacidad de vadeo sobre agua se mantiene igual que en los Range Rover Sport de motor térmico (85 cm), aunque Land Rover recomienda efectuar estos pasos sobre terreno inundado con el motor de gasolina en marcha, para evitar que pueda entrar agua por el tubo de escape.
Respecto a las baterías de tracción del PHEV, tienen una capacidad de 13,1 kW/h y van alojadas bajo el piso del maletero, reduciendo en 100 litros su capacidad. La recarga eléctrica a coche estacionado puede efectuarse en menos de 3 horas (2 y 45 minutos) si se dispone de una toma rápida a 32 amperios o mediante el Wall Box opcional (a montar en un garaje). Pero desde un enchufe doméstico normal a 220V y 10A se alarga hasta las 7 horas y media. El estado de la recarga puede verificarse a distancia a través de una aplicación (In Control) para teléfono móvil.
Y respecto al resto de la actualizada gama Range Rover, se mantiene la oferta en dos batallas, normal (2,92 m) y larga LWB (3,12 m), estando disponible el P400e igualmente en ambas carrocerías (de muy respetable tamaño, 5 m y 5,20 m de largo respectivamente, con 2 m de ancho y nada menos que 1,87 m de alto). El peso es de dos toneladas y cuarto en vacío para el modelo normal (y dos y media para el P400e, que llega a las 2,6 Tm en la versión larga).
Todos estrenan un nuevo sistema multimedia llamado “Touch Pro Duo”, con dos pantallas táctiles de 10”, Head-Up Display, cuadro digital de instrumentos (12,3”) y diversas ayudas a la conducción como el aviso de cambio involuntario de carril, frenada de emergencia automática, control de crucero… que vienen de serie en todos junto a las opcionales (monitor de ángulo muerto, control de crucero inteligente o lector de señales de tráfico).
En cuanto a motores, la gama normal Range Rover Sport sigue ofreciendo los ya conocidos turbodiesel V6 TD y V8 SD (258 y 339 CV), más los V6 3.0 y V8 5.0 sobrealimentados en gasolina (340 y 525 CV), junto con la estrella del V8 del SVR que sube su potencia de 550 a 565 CV, convirtiéndose en el Range Rover Sport más potente hasta la fecha.