No habrá placa “M” para los conductores veteranos

5 octubre, 2020
No se ven implicados en más accidentes que otro grupo de edad

Tras la sorprendente petición de la Fiscalía de Salamanca para que los conductores mayores de 70 años lleven una placa “M” en su vehículo de advertencia a los demás conductores para que reaccionen con ellos de forma más respetuosa y prudente (y para prevenirles de su posible torpeza al volante), la DGT ha hecho público un comunicado en el que afirma que no tiene previsto incluir esta propuesta en su agenda.

“En 2019 los mayores de 65 años supusieron el 16 % del censo de conductores, estando implicados en el 9 % de los accidentes en vías interurbanas y en el 7 % en las urbanas, lo que prueba que las personas de edad avanzada no tienen una mayor accidentalidad que el resto”. La DGT subraya que estos conductores veteranos tienden a autoprotegerse, realizando normalmente los mismos recorridos, evitando circular de noche, o por trayectos que no conocen. Opinión compartida por el RACE, cuyo responsable de seguridad vial ha mostrado su “total desacuerdo con este tipo de medidas, dado que las personas mayores ahora mismo no representan un problema de accidentalidad como conductores. En España mueren en accidentes de tráfico unas 500 personas de media mayores de 65 años, y más de la mitad como peatones y en ciudad”.

El fiscal jefe de Salamanca, Juan José Pereña, aduce que su reforma busca evitar accidentes y proteger a las personas mayores. “Dado que hemos tenido algún caso de incorporación a autovías en sentido contrario al de la circulación y algún otro tipo de siniestros leves, vinculado a la conducción de vehículos por personas de edad avanzada, consideraríamos conveniente que se reformara la normativa administrativa”.

En todo caso perjudicaría a los conductores mayores, que ya han sido discriminados antes en España, como cuando se obligaba a la revisión anual del permiso a los mayores de 75 años (y cada dos años a partir de los 70). Tras la entrada en la UE hubo que aplicar la normativa europea que fija cada 5 años el reconocimiento médico y revisión del permiso de conducir a partir de los 65 años, aunque admite excepciones en función de la situación y salud de cada usuario (obligando en algunos casos a renovaciones cada dos años o limitando la distancia que la persona puede alejarse de la zona donde vive.