El regreso de una leyenda
La marca de Sant’Agata Bolognese ha mostrado en el concurso de belleza californiano de Pebble Beach una futurista edición limitada de 112 unidades de su legendario Countach, recreada para el siglo XXI como LPI 800-4 en su homenaje a un modelo que rompió todas las reglas de diseño e integró en su día una revolucionaria tecnología.
Creado para celebrar el medio siglo del primer Countach, este nuevo Countach LP 800-4 se ha presentado en Pebble Beach, en un llamativo color blanco sideral (con un toque de azul perlado como el del primer Countach LP 400S), combinado con el interior en cuero rojo y negro, también inspirado en el del Countach original. Las 112 unidades de esta edición especial obedecen al número del proyecto interno «LP 112» que usó el Lamborghini Countach original en 1974.
Su estampa recuerda sin duda a la original del primer Countach, considerado por muchos como el primer superdeportivo moderno, diseñado por Marcello Gandini (Bertone) y concebido bajo una idea de atemporalidad que hizo de él un coche de referencia en la década de los 80, como símbolo de la máxima deportividad del automóvil. Resulta curioso que su nombre no tenga nada que ver con la tauromaquia, a la que tan aficionado era Ferruccio Lamborghini, sino que se refiere a una expresión de asombro en el dialecto piamontés (pronunciada “cuntach”), también usada como piropo (y que según parece exclamó Nuccio Bertone la primera vez que vio el coche).
Por fuera, se aprecia el deseo de rescatar la peculiar silueta del Countach con su cintura recta de delante a atrás, su diseño de líneas angulosas y afiladas y su perfil en cuña que marcó la pauta de la evolución del diseño de los superdeportivos modernos, así como de los siguientes modelos de la marca del toro. El Countach LPI 800-4 ha buscado no sólo reinterpretar el diseño del LP 500 y LP 400 sino también el de sus 5 evoluciones a lo largo de casi dos décadas, constituyendo un coche tan visionario “como lo fue su precursor”. Esta vez no tenemos faros escamoteables, pero sí en diseño carenado cuadrado, con una imagen próxima a la del primer Countach, con un frontal inspirado en la edición Quattrovalvole del LP 500 de 1988 en sus formas del capó delantero, con una parrilla rectangular larga y baja y los pasos de rueda hexagonales.
La inclinación recta de la cabina también recuerda a la del Countach original, pero con una zaga sin alerón trasero que rompa la pureza del diseño, y con las tomas de aire tipo NACA integradas en los laterales y pilares al techo, junto a las singulares «branquias» del Countach y la abertura longitudinal que atraviesa el techo hasta la parte trasera del coche. La trasera del Countach LPI 800-4 llama la atención por su forma en cuña invertida, con el paragolpes trasero separado del escudo difusor en fibra de carbono, dejando un hueco para la placa de matrícula, repitiéndose el diseño hexagonal y geométrico con unos grupos ópticos horizontales con tres focos cada uno. Las puertas son de apertura en élitros, como las del primer Countach, convertidas hoy en la firma de los Lamborghini con motor V12.
Propulsión híbrida
Mecánicamente el nuevo Countach LPI 800-4 combina el poderoso motor V12 atmosférico de 6 litros y medio de cubicaje y una compresión muy alta (11,8:1). Dotado de distribución variable tanto a la admisión como al escape, aporta 780 CV a 8.500 rpm (y 73,4 mkg a 6.750 rpm) junto a un motor eléctrico a 48 voltios alimentado mediante la tecnología híbrida de supercondensadores de Lamborghini (ya experimentada en el Sian), que añade otros 34 CV más (25 kW), lo que sube su potencia total a 814 CV. Conservando la brillantez de prestaciones y el inconfundible sonido de su V12 montado en posición central longitudinal por delante del eje trasero (de ahí lo de LP, por “longitudinale posteriore”) transmite su impresionante fuerza motriz a las 4 ruedas. El resultado es una aceleración de 0 a 100 km/h en sólo 2,8 segundos (y de 0 a 200 km/h en 8,6 segundos) con una velocidad máxima estimada en 355 km/h.
El motor eléctrico va montado directamente a la salida del cambio, de forma que esta ayuda “mild-hybrid” va conectada directamente de la transmisión a las ruedas, conservando el motor de combustión el comportamiento puro del V12. Y en vez de la clásica batería de ion-litio, la corriente le llega por un supercondensador que le proporciona tres veces más potencia que una batería de iones de litio del mismo peso.
El Countach del siglo XXI
Sus medidas también crecen bastante respecto al primer Countach de hace casi medio siglo hasta los 4,87 m de largo, 2,01 m de ancho y sólo 1,14 m de alto, sobre una plataforma de 2,70 m de batalla. Y si el Countach original llevaba un chasis tubular de aluminio, este del siglo XXI lo lleva íntegramente en fibra de carbono, lo mismo que la carrocería monocasco, para lograr la máxima ligereza (sólo 1.595 kg de peso en vacío), lo que nos da una relación peso potencia de menos de 2 kg (1,95) por CV.
Los elementos de fibra de carbono se aprecian también por el exterior, como el deflector inferior frontal, las zonas en torno al parabrisas y las carcasas de los retrovisores, las tomas de aire del capó motor y las taloneras, estando también presentes en varios detalles específicos del interior. Frente a las llantas de 15” del primer Countach, este LPI 800-4 monta llantas de 20” y 21” (delante y detrás) que repiten el diseño de disco de «teléfono» de los Countach de los años 80, alojando discos de freno carbocerámicos capaces de frenarlo en seco en 30 m a 100 km/h y calzadas con neumáticos Pirelli P Zero Corsa de 255/30 R20 delante y 355/25 R21 detrás.
Las nuevas y grandes tomas de aire del motor (y los 25 litros de su circuito de refrigeración) han sido pensadas para acabar con los problemas de calentamiento del primer Countach, al que se rebajó a 375 CV la potencia del V12 del Miura por este motivo (montaba unos radiadores laterales de Fórmula 1, demasiado pequeños para su aerodinámica). La tracción sólo trasera de entonces da paso a la total por embrague de reparto automático Haldex de ahora, y la caja manual de 5 marchas ha sido reemplazada por una IFR automatizada de doble embrague y 7 relaciones.
Interior: un guiño al pasado
Lo primero que vemos en su interior es la combinación en rojo y negro del primer Countach, a base de piel flor en contraste con el color blanco sideral perlado y levemente azulado, todo un guiño al Lamborghini Countach LP 400 S. Los asientos son específicos y el cuero luce costuras geométricas a contraste tanto en los asientos como en el salpicadero, con detalles a cuadros que evocan el atrevido diseño de los años 70.
Los colores de carrocería ofrecidos, además del Bianco Siderale son todos los de la colección exterior Heritage, en su mayoría colores sólidos (como el blanco Impact, el amarillo del primer Countach presentado en el Salón de Ginebra de 1971 o el verde Medio) sin olvidar colores más actuales metalizados (gris medio, púrpura, azul…). El tapizado interior también puede elegirse bitono o monocolor, con diversas combinaciones, destacando cuatro con 5 tonos de tapicería para moqueta, techo y costuras.
Como coche de hoy no le podía faltar un cuadro de instrumentos digital y un sistema multimedia con pantalla táctil central HDMI de 8,4″ desde donde gestionar los mandos del coche, incluida la conectividad bajo entornos Apple CarPlay. También incluye el botón exclusivo «Stile» que al pulsarlo explica la filosofía de diseño del Countach a sus 112 privilegiados propietarios, y sofisticados detalles como el techo fotocromático (que pasa de opaco a transparente apretando un botón) o los “airvents” móviles, fabricados mediante impresoras 3D de última generación. Todo para marcar este segundo Countach de la historia como una de las últimas leyendas automovilísticas del siglo XXI y máxima expresión de la tecnología e ingeniería actuales de la marca del toro.
Las primeras unidades del Countach LPI 800-4 se entregarán a partir del primer trimestre de 2022 a los privilegiados propietarios capaces de pagarlo (no se conoce aún su precio, aunque se especula que estará sobre los tres millones de euros…).