Consejos de conducción ante las borrascas Gerard y Fein

18 enero, 2023
Gerardo Romero-Requejo M.

Se acercan fuertes temporales de frío polar lluvia y nieve

La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) anuncia la llegada a la península ibérica de las borrascas Gerard y Fein, acompañadas por fuertes temporales, bajas cotas de nieve, lluvias intensas y rachas de viento que pueden llegar a superar los 100 km/h.

Ante todo es importante recalcar que antes de emprender un desplazamiento debemos conocer las previsiones meteorológicas de las carreteras por las que vamos a transitar, para saber cuáles estarán afectadas y si es necesario circular con cadenas de nieve (podemos encontrar información en las redes sociales en Twitter @DGTes@informacionDGT, en la página web «www.dgt.es» o en el teléfono 011). Si podemos evitarlo, es mejor no viajar con el coche a aquellas zonas donde la circulación de vehículos pueda resultar peligrosa, anteponiendo siempre la seguridad. Nunca está de más ser precavido y responsable, ya que podemos llegar a poner en peligro nuestra integridad o la de los demás (la borrasca profunda con tormenta de nieve Filomena de hace dos años sirve como ejemplo).

Consejos de conducción ante las borrascas Gerard y Fien

Si se tiene que viajar necesariamente en coche, te damos una serie de consejos que pueden facilitar tu desplazamiento, debiendo llevar siempre el depósito lleno, un teléfono móvil con carga suficiente (no olvidar un cargador de coche), un impermeable, una manta, algo de comida y bebida e incluso también podría ser útil la nueva señal V-16 con aviso a la DGT y geolocalización incorporado (obligatoria a partir del 1 de enero de 2026), cuyos destellos son visibles a un kilómetro de distancia y a 360º.

Rachas de viento e inundaciones

Ante temporales de lluvia y frío, en los desplazamientos hay que estar atento a los posibles avisos y condiciones meteorológicas adversas. Las borrascas Gerard y Fien, lamentablemente, traerán rachas de viento fuertes, aconsejando siempre reducir en lo posible la velocidad en la vía por la que circulemos, sujetar firmemente el volante y evitar las maniobras bruscas.

Si encontramos algún torrente que cruce las carreteras, no habrá que cruzarlo en coche cuando haya algún peligro de inundación, ya que la fuerza del agua puede arrastrar nuestro vehículo.

Consejos de conducción ante las borrascas Gerard y Fien

Precauciones en el aparcamiento

Ante un frío invernal con riesgo de tormenta, al aparcar nuestro vehículo por la noche es mejor que, si tenemos la opción, lo hagamos en un garaje para evitar soportar las bajas temperaturas de manera directa. Si no hay más remedio que aparcar a la intemperie, se puede cubrir con fundas especiales que protejan el parabrisas, las escobillas y la carrocería. En cualquier caso, se recomienda que si el vehículo va a estar parado un tiempo y tiene que soportar mucho frío, se arranque y circule con cierta frecuencia para así hacer funcionar todos los elementos mecánicos, que fluyan los líquidos y funcione la recarga de la batería de arranque, ya que puede llegar a fallar por el frío.

Si no disponemos de funda protectora, lo primero que debemos de hacer es proteger los limpiaparabrisas, bien levantándolos o si no podemos, colocando un cartón, un tejido o una funda entre los mismos y el parabrisas para que no se queden pegados al cristal por efecto del frío (ojo, no olvidarse del limpia trasero). Si amanecemos con hielo en el parabrisas, habrá que retirarlo con una rasqueta de plástico, aunque también se vende en el mercado un líquido descongelante específico. No está de más que mientras quitamos el hielo del parabrisas, arranquemos el vehículo para que vaya cogiendo temperatura y ayude a su descongelación con la calefacción.

Nunca hay que verter agua caliente sobre el cristal (un cambio brusco de temperatura en el parabrisas lo puede romper) ni tampoco echar sal que pueda rayar la luna al activar los limpiaparabrisas o al pasar la rasqueta. Por último, hay que emplear siempre un líquido limpiaparabrisas específico para el frío que impida que se pueda llegar a congelar. Si solo tenemos agua y jabón, habrá que esperar a que el motor del coche esté caliente para garantizar que se haya descongelado el líquido.

Estando aparcado mucho tiempo con nieve, este último puede llegar a congelarse, con lo que puede incluso afectar al freno de mano (y también a los modernos frenos de estacionamiento electrónicos). Con el objetivo de hacer circular el calor por los bajos de todo el vehículo, una vez encendido el motor, si es posible, hay que intentar crear un canal de aire debajo del vehículo despejando la nieve que hubiese bajo el mismo, delante y detrás, apilándola a ambos lados.

Los neumáticos, esenciales

Es de vital importancia comprobar periódicamente el estado de los neumáticos, para tener un agarre óptimo y evitar sufrir un aquaplaning ante un posible temporal de lluvia. Aunque la legislación permite tener hasta un mínimo de 1,6 mm de profundidad en el dibujo de la banda de rodadura, se recomienda no bajar de 3 mm por pérdida de adherencia con lluvia o nieve.

Si disponemos de neumáticos de invierno o todo tiempo (All Season), podremos evitar la molestia de tener que montar cadenas de nieve (siempre con guantes) en algún tramo de la carretera, Con ellas no se podrán superar en ningún caso los 50 km/h y habrá que quitarlas cuando no sean necesarias, ya que de lo contrario podríamos dañar la suspensión de nuestro vehículo.

Ante estos episodios de tormentas de nieve se suele esparcir sal por las calles y carreteras, con lo que es muy importante que una vez haya pasado la situación de emergencia se lave el coche a conciencia con agua a presión, sobre todo los bajos del vehículo para retirar cualquier resto de sal que a la larga puedan llegar a ocasionar algún tipo de corrosión sobre el chasis, la carrocería o incluso el sistema de frenos.

Climatizador y líquido refrigerante

Con temperaturas bajas y con humedad, nuestro parabrisas se acabará empañando, por lo que se recomienda se revise el correcto funcionamiento del climatizador o el aire acondicionado durante el invierno. Si no contamos con una luneta térmica delantera, hay que dirigir las salidas de aire hacia los cristales para que se desempañen lo antes posible.

En cuanto al líquido refrigerante del motor, se debe de comprobar que su nivel está dentro de los límites fijados por el fabricante del vehículo. Dentro de las propiedades del refrigerante, se encuentra la función anticongelante, así que comprobar su temperatura de congelación (cuanto más baja mejor) nos ayudará a tomar medidas preventivas, para que no se congele en momentos en los que el frío pueda ser más intenso y llevarnos la sorpresa desagradable de dañar la bomba del agua.