Se suelta de manera no intencionada
Las marcas SEAT y Volkswagen acaban de comunicar un problema técnico que afecta al los nuevos Seat Ibiza/Volkswagen Polo y Seat Arona con el cinturón de seguridad trasero izquierdo.
Existe la posibilidad de que en un repentino y brusco cambio de carril con cinco pasajeros en el vehículo y solamente cuando en el asiento trasero las posiciones central e izquierda estén ocupadas al mismo tiempo, el cinturón del lado izquierdo pueda desabrocharse inintencionadamente al apoyarse el enganche central (situado más elevado) sobre el del lateral, liberándolo ante un tirón brusco. Concretamente el problema afecta a unas 200.000 unidades de Ibiza y Arona y a otras 220.000 del Volkswagen Polo, precedentes todos del mismo conflictivo provedor Takata, tristemente famoso por suministrar airbags defectuosos a 100 millones de vehículos que llegaron a producir heridos y hasta víctimas mortales.
Desde las marcas del Grupo Volkswagen se recomienda a los clientes no usar la posición central del asiento posterior hasta que el coche haya sido equipado con la nueva fijación rediseñada del cinturón de seguridad. SEAT y Volkswagen están ahora solicitando la validación de esta solución a la Autoridad de transporte Alemana (KBA), entidad competente designada para su homologación, para implementarla lo antes posible tanto en los vehículos ya entregados a clientes como en la producción en serie.
Durante las próximas semanas, las marcas afectadas iniciarán la correspondiente campaña de llamada a revisión, en la que los clientes recibirán una carta para concertar una cita con un servicio oficial para que se reparen de forma gratuita los vehículos afectados.